A medio corazón....



Este ano foi un ano raro e difícil , un deses que van ca cabeza baixa pensando en miles de cousas, sen levantar os ollos, rozando os pes no chan. Un ano deses que non tiñan que existir, aínda que tamén foi un ano con portas abertas , conapertas agarimosas e apertas cheas de paixón, chocolate e rosas.

O raro deste ano foron as bágoas, moitísimas bágoas compartidas e solitarias que rodaron polas rúas e polas sabas ,aínda hoxe rodaron, desembocando sempre no mesmo suspiro que contrastaba ca paz dos momentos vividos.

O difícil deste ano non foi o latexo dun corazón claudicado por unha cicatriz enorme, foi poder seguir latexando eloitando por unha nena que só tivo a culpa de ser nena, mentres cas súas “amigas” case a rompen por envexa, porqueunha cousa ten a nena, guapa é moi guapa, estudosa, alta, delgada, lista e por se fose pouco é unha filla exemplar. Non merece o que lle está a pasar i este ano pasará á historia como unha anécdota curiosa nunha vida que ten que ser vivida ca intensidade da súa xuventude.

O difícil é sentirte só por momentos, momentos nos que non te lembras que estás vivo e celebrando o final deste ano aínda que só sexa  a medio corazón.


O País dos acosadores



A dureza da realidade nunca é menor ca imaxinación calenturienta dun director magnífico de cine. Aquí non hai tiros, disfrázanse de insultos, de acoso a menores por parte de nais frustradas, nais que intentan amedentrar a nenas que denunciaron por acoso á súa filla que sí é culpable de delito.

Sí, nais que pensan que van a ser crídas polas mentiras que contan a outras nais.

A miña nena segue sendo acosada no instituto, a xunta de mandamáis do centro seguen a ter láminas de chumbo nos ollos , os insultos son constantes e xa se contan as rifas no patio pero alguén non ve ren.

Xa non só é acosada no centro, senón que unha das nais fai todo o posíbel pra aparecer por onde vai a pasar a miña filla para asustala e insultala.

I é moi posible que tire unha foto ou varias onde sucede esto pois así todo o mundo saberá de quen falo, sempre serán en lugares públicos.

O país é dos que fan país, as rúas xa non son de Fraga Iribarne, i a xusticia debe rematar esto pois ó peor e para a miña nena i eso non o imos a consentir nin eu nin a xente que ten dous dedos de frente.

NON Ó ACOSO .




El silencio de los lobos disfrazados.


Todos los días mi hija me pregunta si fulanito o menganito van a tener problemas, todo ello dentro del caso de acoso que está sufriendo y sin olvidar el extremo grado de nerviosismo y ansiedad a la que está sometida.
Mi respuesta es siempre la misma, no te preocupes por ellos, son buenos chicos pero no olvides que si no dicen lo que saben son cómplices del delito.

No es alegre ver como se retuercen sus músculos en espasmos involuntarios, o como grita para que alguna niña o su madre no se le acerquen a pegar. Y todo esto en vigilias largas y tortuosas, dónde sus ojos dibujan miradas perdidas en sus trece años empequeñecidos por las torturas a las que está sometida.

Tuve que explicarle que el respeto no hay que ganarlo si no se pierde pues todas las personas desde que nacen son dignas de respeto y tienen el derecho de vivir sin que nadie las ningunee o las hostiguen.

Cuando oigo la expresión comunidad educativa, siempre comprendo la plenitud de dicha colectividad, en ocasiones vilipendiada por elementos negligentes y en su empeño de disimular se sumergen en lágrimas de cocodrilos y las alaban como si de la verdad absoluta de los creyentes se tratasen.

Pasos negligentes que consiguieron confundir, esculpir en la personalidad incipiente de una niña las palabras inseguridad e incredulidad, sustituyendo de golpe a la inocencia y el valor.

Carezco de zurrón lleno de perros amaestrados contra las caretas que se enfundan los lobos disfrazados, carezco de plumas de colores para hacer más bonitas dichas caretas, mas llevo en mi espalda y en mi medio corazón, no el odio contenido, sino la fuerza necesaria para demostrar que con sus mal llamadas bromas, con sus insultos continuados, con sus golpes físicos y mentales son crueles criminales de sólo trece años, niños y niñas.

Me entero de casualidad, que no sólo mi hija está siendo acosada sino que en el mismo centro y en el mismo curso aunque en distintas aulas más chicos y chicas sufren sobre su propia dignidad casos similares.

¿ Hasta cuándo? .

Pues simplemente hasta que la mal llamada “comunidad educativa” cure con los medios de los que dispone estas actuaciones que yo denomino “delitos”.

O quizás hasta que los niños y niñas , esos que conocen y callan saquen sus caretas, dejen de tener miedo a los delincuentes y hablen, pues no existe peor silencio que de los que se disfrazan de lobo.


Esperando .... una vida.

Si la vida tiene que esperarme
quiero que me espere descansada,
que me anhele desnuda y sin prisa,
que me acoja tranquila en una cama
llena de flores y bombones.

Si la vida tiene que despertarme
quiero que lo haga con calor y frío,
con el calor de la acogida,
con el frío de la mañana de invierno,
quiero que me despierte entre besos
de esos labios duros y húmedos,
y si realmente tiene que hacerlo
que lo haga con tus labios,
con tus besos, con tu cuerpo
con el frío de tus dedos acariciándome
el cuerpo caliente por el deseo.

Pero si la vida no me quiere esperar
la convenceré de que simplemente
tu eres mi vida, y no tengo que dormir
para despertarme contigo en una cama
llena de bombones y flores.

Una sola noche....

Un sueño en papel que toma forma
una mirada perdida en un mar mojado
un beso furtivo casi robado
un abrazo sincero que firme arropa.

Una mañana y una mujer desnuda
una noche y no sóla, acompañada
un te quiero rodeado de caricias
una mujer desnuda que veló mi madrugada.

Un papel que toma forma de sueño
un mojado mar de lágrimas
robé una palabra, un beso
arropado sinceramente en tu fuerte abrazo.

Un beso que despierta con cariño
la mujer que llace desnuda casi dormida
mi madrugada y la tuya
estaré refugiándome otra vez en tu alba.

Volvoreta... bailando.


Vin voar volvoretas
as vin de miles de cores
bermellas, azuis, violetas
pero ti bailaches
e poiden ver
unha volvoreta negra.

Sugiero.... ( boceto)

Sugiero ante él una pregunta....
¿ de quién es el reflejo ?
¿ de quién es la cara que veo ?
esta mañana u otra cualquiera.... .

Sugiero ante él una vida....
¿ de quién es la mirada ?
¿ de quién es el silencio que oigo ?
esta mañana u otra cualquiera.... .

Sugiero ante él un abanico....
¿ de quién es el aroma ?
¿ de quién es el amor llorado?
esta mañana u otra cualquiera... .

Sugiero ante él un suspiro....
¿ de quién es la palabra ?
¿ de quién es el semblante reflejado ?
esta mañana u otra cualquiera... .

Sugiero ante él una pregunta....

sugiero ante él un amor ... el mío.

El buitre sobre la higuera....

Y ahora sentado sobre el cesped,
a la sombra de las jóvenes higueras
veo pasar tiempos, tiempos concretos,
de esos que carcomen pensamientos.

Desde aquí oigo trinar jilgueros
de los que no se oyen hacen años
muchos años que han pasado sin oirlos
sin ver sus nidos en los árboles de al lado.

También sobre los troncos agujereados
de las frágiles higueras están los leonados,
los que de la carroña del bosque se alimentan
aquellos que hieren los árboles con sus garras.

Cuánta paz en esta sombra, ilusiones,
madurarán los higos , sazonarán el alma,
endulzarán la vida de los pájaros
pero volverán a dar de comer a los carroñeros.

No envenenarán sus frutos, pues de ellos comen todos,
comen los buitres, comen los pajarillos cantores,
comen los gusanos cuando caen a la tierra
y yo comeré alguno si algún día me dejan alcanzarlos.

Y ahora sentado sobre el cesped,
a la sombra de las jóvenes higueras
veo pasar mi vida, mi vida concreta,
la que espera que se acabe, oh malditos carroñeros,
me veis vivo pero me sentís muerto.

Pero no quemaré la higuera
me da paz y me da guerra,
pero mantiene el cesped limpio
sobre el que me siento a ver pasar el tiempo.

No puedo matar los buitres,
no soy un hombre guerrero,
aunque por dios que me apetece
envenenar los higos con la hiel de mi cuerpo.

Y ahora sentado sobre el cesped,
a la sombra de la joven higuera
veo pasar su vida, su vida concreta,
de la que comen todos, los nuevos y los viejos,
pero solo me duelen los pasados, los tiempos concretos
los que carcomen pensamientos.