Seguramente ....


Invertir la incredulidad de un segundo
en magia o en flores,
para redimir la posible tristeza
que emana de la sangre, de la risa, de los nervios
provocados por una lengua que lame
que juega, que arranca sensaciones
afloradas en la piel del que escribe frases
entre acordes de un piano viejo,
consigue generar réditos interesantes
de esos que nacen en las esquinas
donde la gente camina insegura
pensando que mañana alguien despertará tranquilo.

Y si no es así, dime susurrando
las palabras mágicas,
las palabras que abren las puertas
de un futuro acogedor y maravilloso
pleno en pensamientos, tortilla fría
gaseosa de sabores increíbles y un pequeño trozo
del pan de la tienda de abajo.

Invertir en seguridad, sin riesgo,
es como jugar una partida de póker
que jamás se acaba, se pierde siempre,
se gana nunca, aunque nunca se gana por ganar,
se quiere algo, se quiere nada,
se invierte en inseguridad, pero siempre habrá algo
que permanezca, quizás las palabras mágicas
las necesarias para abrir tu puerta
verte casi de frente y con la frente alta
los brazos en cruz
a punto de abrazar el futuro , 
ese que también se saborea , mojando
en la salsa de la vida con el pan de la tienda de abajo.

Amar sin miedo a amar con toda la razón del mundo.

Seguro de amar. 

Invirtiendo todo en magia y flores.



Deja que me esconda y me escape....


Deja que se escapen de tus manos
las caricias que se encierran en los dedos,
deja que se escurran de tus verbos
los te quiero que tanto escondes.

Deja que se escapen de tus labios
los besos que se mezclan en tus juegos
con los deseos de darlos a pares sueltos
esos que rebosan de tus miedos.

Deja que se escapen de tus brazos
los apresurados momentos tiernos
los apretados momentos eternos
esos abrazos extendidos en mi cuerpo.

Deja que se escapen de tus ojos
las miradas que todo lo estudian y manejan
las que buscan, las que miran, las que desean
que se escapen tres docenas
de esos besos que tropiezan en mis labios,
que de tus manos se escapen por centenas
las caricias que tanto escondes ,
las que tanto enseñas, 
y todas, mientras
me apetece
que de tus maneras
se escapen...
los instantes que de ti me apodero,
para quedarme cerca, para quedarme dentro
de las vasijas que contienen el aroma
de tu cuerpo.


Para el viento.......

                                Gracias.

Quien puede parar un grito.....

Vamos a romperlo todo,
resquebrajar lo que nos oprime
liberar los monstruos y quedarnos desnudos.

Desnudos cara a cara,
acariciando la realidad desde el deseo
de que todo cambie, de los no imposibles.

Imposible volver a plantearse no seguir adelante,
ahora y aquí, desnudos, solos, llenos, nerviosos,
conjuremos un pacto de gritos, se acabó el silencio.

Vamos a doblegar el hierro
que ha forjado las jaulas blandas, pero jaulas,
destruir ataduras, liberar sentimientos , gritar de nuevo.

Pero ... y ahora.... ¿por dónde empiezo?.