No siempre

No siempre me apetece vivir.

A veces me invade la tontería y vago cansino por los subterfugios de mi mente imperfecta, intentando desarrollar banalidades. Ah! Eso se me da bastante bien. El placer buscado en los butacones acolchados de una estancia prestada.

Busco siempre, oliéndolo todo.

Creo que la angustia de no tener libertad para ser , ni para ver, casi ni para estar, es la peor de todas las ansiedades encubiertas en una sola palabra… costumbre.

Amar tradiciones convierte al hombre en recuerdos.

Ahora esbozo una sonrisa en mi rostro, siempre esperando un mañana tranquilo te encuentras día a día con el horrible sentimiento primario de necesidad de expresión. Pero ¿ qué voy a contar hoy?... Quizás comience con lo que pienso… o mejor… lo que siento… no, eso no, es pecado.

No siempre me apetece escribir.