
Una ola me hizo daño en los pies,
la marea subía de golpe, arrollando mis lágrimas,
seguía el fuerte viento dibujando burbujas en el mar,
buscaba algo a lo que aferrarme,
recuerdos, mariposas, sonrisas, colores.
No había nada.
Los pies mojados me ayudaron
a ponerme en pie entre las piedras verdes , resbaladizas,
una y otra vez caí a gritos ,
el dolor en las rodillas y el olor a fruta madura,
otra vez quería asirme al mástil
desaborlado de un sólo cañonazo certero. Hundido.
No traía nada.
Las manos se llenaron ayer de ilusiones,
en los oidos resuena de nuevo la música de flores amarillas
una y otra vez volví a dibujar su silueta en la arena
una y otra vez me llenaba las botas de sal,
buscaba algo a lo que aferrarme
y amarle , mariposas , sonrisas, colores.
No olvides nada.