Fotos, tiempos

Océano puro, húmedo, absoluto y solemne gigante ruidoso.

Contradicción en suma esencia.

Olor a mar. 

En agosto el sol se tiende en él,

oro sobre esmeralda , 

en diciembre en azabache y plata le convierte la luna.

Pero en primavera su frescor

acaricia la playa saturando de dicha el anhelo de un cálido verano. 

Siento la sal en mi piel, cuarteándose al viento del Norte.

Enredado en tu ausencia...

Como siempre,  torno al rojo

desde el incandescente color de tu presencia

en el aroma del nervio puro envuelta,

quizás el tiempo todo cura ,

pero la pureza del sentir atraviesa

el círculo vital, navegar en tormenta.

 

Sin importar apenas, aparece la silueta

del olvido de entre las preguntas sin respuestas,

... ¿como rozar un momento eterno

sin haber vivido ni un solo segundo preso?.

 

Atrapado en la consciencia sensible

sueño ,noche tras noche, todas,

tu azabache mar condena mi alma

a un olvido fuertemente esquivado

mientras busco cobijo

en tu ausencia enredado.

 

Como siempre, vuelvo al lugar

dónde el color se convierte en azahar,

decidido a reencontrar mi ilusión perdida,

me condeno a que el tiempo todo lo cure,

pero la pregunta incansable ...

....¿ como esperar un acompañado infinito

sin tener valor para estrechar el presente?.

 

Paciente, disimulo el sentimiento que invade

la estancia donde habito, alma que no cuerpo,

locura intensa y cuerda , un todo incierto.

 

Sereno , entremezclo la sensación segura

del que espera un cruce de esperanzas

y el deseo de alma que no cuerpo.

 

Un minuto, un solo minuto necesito

mientras la madurez de la escena me traga,

me deja en la realidad aparente,

me despierto , grito, todo de nuevo...¿un sueño?.

Si tuviese mar....

Pienso que nunca te tendré

pues no te tengo ahora

y derramo olores a manzana

esperando tu regreso, sin abrazarte,

duermo sobre la niebla

que el espeso horizonte de una ola

dibuja en mi agonía.

 

Muero, que nunca te pienso,

sin embargo hueles

a reguero fresco y dulce rosa,

olores a sidra madura,

sueño sobre el sueño,

amanecer  cerca de mis miedos

cerca de tu mar negro.

 

Beso que nunca te diese,

no sin ganas, sino imposible,

gritando letras , sin sentido

apenas nada olvido ,

sólo el maduro licor

sazonará el alma, mezclando sensaciones

dominando deseos.

 

Pienso que nunca te tendré

pues ahora no te tengo,

y derramo pétalos entre mis dedos

quedándome en tu aroma, sin remedio

quiero dormir sobre la ola

que el despeinado mar

esculpe y perfila mi recuerdo.

Sensaciones de cristal

Sus zapatos llenos del polvo de un caminar tranquilo

rodeando las esquinas difíciles, cruzando por el medio;

sus pies , el peso de una pequeña vida, un trozo de calma

aparente, el cansancio de querer ir más allá , sin pisar;

en sus piernas la sensación de la fuerza de un gigante,

¡ todavía estoy aquí, pero llegaré a la orilla pronto !.

 

En sus dedos, el roce de la lana de unos guantes enfundados

el frío en las mejillas, no desea rozarlo con sus yemas,

en sus manos las líneas se mezclan formando carreteras

los caminos de la vida, aún los tiene por andar;

en sus ojos la mirada de quien mira por primera vez,

buscando sensaciones en cristales transparentes.

 

En su pelo , el color cambiante de un recogedor sugerente,

rozando a veces el rojo lanoso de la bufanda , escapando del frío;

en su voz el silencio de escuchar y aprender, empapándose

de sabiduría plena a más de un año luz del “no saber”;

en su vestir la crueldad del clasicismo mezclado bien,

y en su corazón la grandeza de quién cree que lo importante

está en los demás, en esto se equivoca por lo demás ... genial.

Lembrote... espida.

Escoitas e distingues

eses labirintos de miradas ocas,

buscas ollos que falen

por outras bocas.


Non lles fagas caso

case sempre din ren.

 

Como troca todo.


O certo é inverno

i o enxoito móllase noutro tempo.

 

Cantos anacos de vento

fan dise cabelo longo

un novo conto de Nadal,

sempre o trece de decembro.

 

Todo troca,

O futuro é máis certo,

tiven que facelo.