Océano puro, húmedo, absoluto y solemne gigante ruidoso.
Contradicción en suma esencia.
Olor a mar.
En agosto el sol se tiende en él,
oro sobre esmeralda ,
en diciembre en azabache y plata le convierte la luna.
Pero en primavera su frescor
acaricia la playa saturando de dicha el anhelo de un cálido verano.
Siento la sal en mi piel, cuarteándose al viento del Norte.
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