Y la niebla se adentra inundando
las pocas luces que quedaban en el pueblo,
se oye el mar a lo lejos,
sin duda se va endulzando
y no es por que llueva sobre él
sino que le robas toda su sal.
Es áspero el camino por el que llego
a veces embarrado por los que antes caminaron
otras sin duda sólo es cuesta arriba.
Ya te dije que mi forma de caminar
no es de paso pasado sino ganado al camino
siempre creí que era más "tranquilo".
Las luces no se ven ya.
Siento en mis labios tu sal, estás cerca.
Rozo las espinas , sin duda, de rosales
pues huele a rosas, a veces a otras flores.
Aromas de mar.
Si así lo deseas estarás,
yo seguiré caminando, con o sin niebla,
llegaré donde el camino me lleve,
esa luz, el aroma a flores, la sal,
todo eso, encenderá los fachos
que adornan mi andar.
Si mi tiempo lo tengo que regalar, lo haré
si mi vida la tengo que compartir, lo haré
si mis lágrimas tengo que calmar, lo haré
si tengo que espabilar, espabilaré.
No me pidas que no te ame pues moriré.
Estás cerca,
pues tu sal está en mis labios
o estoy dentro del mar,
o durmiendo en tu regazo.
Seguiré luchando pues la niebla se está yendo.
Aromas de mar.
Las luces se ven lejos, pero lucen.
Es áspero el camino por el que llego
a veces embarrado por los que antes caminaron
otras sin duda y lo son todas,
lo quiero caminar.
Si tu tiempo lo acortas,
si tu vida es de otros,
si no hay lágrimas en tus ojos
estaré, aunque odie sólo estar.
Pero no me pidas que no te ame pues moriré.
Estás cerca,
pues tu sal roza mis labios
o estoy dentro del mar,
o durmiendo en tu regazo.
Pero no estoy mojado, sino es de aroma a rosal.
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